10.7.09

Regalos de cumpleaños


Mi primer regalo de cumpleaños esta vez llegó con más de un mes de antelación. Aunque más bien debería decir mis primeros regalos, porque Cary (mi "padre americano") me envió desde Dallas una caja llena de libros y utensilios de cocina. Y es que, desde que le dije que me había dado por trastear con las cacerolas, el hombre anda todo emocionado. Él es un gran cocinero (curioso que yo aprendiera a apreciar la buena comida en Texas) y no hay nada como alguien que descubre que puede compartir sus aficiones/pasiones con otra persona. Así que ahora me paso el día ampliando mi vocabulario culinario en inglés, disfrutando como una loca con Kitchen Confidential, el libro del chef Anthony Bourdain, intercambiando impresiones gastronómicas con Cary vía email y preguntándome cuántas vidas necesito para cocinar todos estos platos. ¡Ah! Y cocinando, claro. De momento cosas sencillitas, que todo llegará (espero).
Fotografía: Ainhoa

6.7.09

Tenemos que hablar de Kevin, de Lionel Shriver


Tenemos que hablar de Kevin es uno de esos libros que se te quedan enredados en la memoria después de hablerlos leído. Y eso, a pesar de tener un montón de cosas que no me gustaron demasiado.
La historia está contada por Eva Khatchadourian a través de una serie de cartas dirigidas a su marido. Eva es la madre de Kevin y Kevin es el autor de una masacre en un instituto estadounidense. Mientras su hijo cumple condena, ella, por medio de esas cartas, repasa su vida, su matrimonio y sobre todo su papel como madre de un niño que acabó convertido en asesino adolescente, tratando de comprender lo que ocurrió y cuál fue su papel en lo que hizo Kevin.
Una de las virtudes del libro es que no termina siendo un análisis panfletario sobre un asunto tan peliagudo como las matanzas en los institutos americanos. Otra, la nitidez de los personajes. Otra, algunas de las reflexiones que Eva hace sobre la maternidad, crudas, sinceras y alejadas de lo políticamente correcto. Y la tensión, porque si algo hace bien la autora es mantener la tensión durante toda la novela.
Pero, como ya he dicho, hay un montón de cosas que no me gustaron, como por ejemplo que Kevin fuera tan malvado casi sin haberlo parido y que esa maldad del hijo se plantee como una consecuencia lógica de su frialdad como madre, ya que ella no quería tenerlo. O que su marido justifique los actos de Kevin de una forma que resulta un tanto exasperante. Tampoco me convenció que la niña que tuvieron después, mucho más deseada por Eva que Kevin, fuera todo lo contrario, la bondad personificada. Demasiado maniqueo para mi gusto. Y el truco que utiliza para revelar al lector por qué las cartas de Eva no tienen respuesta me pareció una tomadura de pelo, un giro efectista que chirría demasiado.
Aún así, Kevin Khatchadourian, ayudado por ese nombre tan aparatoso, es uno de esos personajes inquietantes que resultan difíciles de olvidar porque está muy bien creado "visualmente". Quiero decir que, a pesar de ese maniqueísmo, de esa maldad sin fisuras poco creíble a veces, lo "ves" con tanta nitidez que se te mete en la cabeza y acabas pensando en él como en alguien que de verdad hubieras conocido, y creo que ese es uno de los mayores aciertos de la novela.

3.7.09

Espirales de hojaldre



Aquí tenéis otra muestra de mis "experimentos culinarios" (creo que así los llama Lilith). Espero que os guste si os animáis con la receta.

Ingredientes (20 espirales):
Una lámina de masa de hojaldre (se pueden encontrar en la sección de congelados de cualquier supermercado).
Mostaza Dijon
Jamón cocido (las lonchas necesarias para cubrir la lámina)
Queso a nuestra elección (las lonchas necesarias para cubrir la lámina)
Un huevo

Elaboración:
Es una receta muy sencilla.
Empezamos por poner el horno a 150º para que coja temperatura mientras preparamos las espirales.
Después, untaremos la lámina de hojaldre (previamente descongelada siguiendo las instrucciones del fabricante) con una capa de mostaza Dijon. Como al final enrollaremos la masa empezando por el lado más próximo a nosotros, es mejor dejar unos tres dedos de masa del lado más alejado de nosotros sin untar con mostaza, para que después no se nos salga.
Sobre la mostaza colocamos las lonchas de jamón y después las de queso, dejando igualmente sin cubrir los mismos tres dedos de masa de hojaldre.
Como ya se ha indicado, empezando por el lado más próximo a nosotros enrollamos la masa con el relleno formando un tubo lo más compacto posible. Lo envolvemos con film transparente y dejamos reposar una media hora en la nevera. Después, con un cuchillo bien afilado cortamos el tubo en rodajas de medio centímetro aproximadamente. Colocaremos las rodajas en una bandeja de horno sin que se toquen. Pincelamos la parte superior con un huevo batido para darle brillo y después horneamos durante unos quince minutos a 150º.
Calentitas están muy buenas, pero al día siguiente, frías, están también muy ricas porque el sabor de la mostaza se ha potenciado.

30.6.09

Unos días en el Cabo de Gata


Fotografías: Ainhoa y Paco

23.6.09

Preparativos



Mañana a estas horas estaremos en el Cabo de Gata, instalados en Los Escullos y disfrutando del desierto y del mar. Os contaré a la vuelta. ¡Besos a todos! (Se nota que estoy contenta, ¿verdad?)

19.6.09

¡Viva la fiesta!


Como cada año por estas fechas, ya están aquí. Hace un par de días empezaron a montarlas y esta tarde han comenzado a funcionar. Me refiero a las atracciones con las que se pretende animar las fiestas del barrio. Que sí, que vale, que puede que animen a muchos, sobre todo a los que no viven en el perímetro del parque donde están instaladas. Yo vivo justo enfrente, así que me esperan un par de semanas de ventanas cerradas lo que, a pesar de todo, no evitará el sufrimiento que provocan las canciones horteras que se superponen unas a otras y que se repiten sin parar a todo volúmen. O la cansina de la tómbola con el micrófono. Sin olvidarnos de la peña borracha dando voces en el banco que hay debajo de la ventana de mi habitación durante gran parte de la madrugada, por si acaso la música a todo trapo y la cansina de la tómbola y su puto micrófono no fueran suficiente. ¡Viva la fiesta!

15.6.09

Trabajar

La semana pasada me tocó trabajar. Sólo fueron cuatro días en una tienda, un favor a un amigo, pero la cuestión es que, después de más de año y medio de paro voluntario, haciendo lo que me da la gana, sin horarios ni obligaciones, me ha resultado un tanto extraño volver a ese tipo de rutinas: viajar en metro por las mañanas, comer rápido y mal, el dolor de espalda por las noches (no es que haya estado picando en la mina, pero mi espalda se resiente con nada). Lo bueno de todo esto, además del dinerillo extra, es que he vuelto a ser consciente del privilegio que supone poder vivir sin trabajar, que no es que lo hubiera olvidado, pero la sensación se había ido desdibujando con el paso de los meses. Después de estos días he vuelto a sentirme exactamente igual que el día en el que mandé a la mierda a mi amado ex jefe: llena de energía y sobre todo dispuesta a aprovechar cada segundo de mi tiempo antes de que la necesidad me obligue a buscar trabajo de nuevo (aunque no pierdo la esperanza de que me toque el Euromillón, de terminar mi novela y que se convierta en un bestseller o de que aparezca un familiar desconocido que tenga a bien dejarme una cuantiosa herencia).

11.6.09

Feria del Libro


Este año tenía una lista y no funcionó. Después de varias semanas eligiendo con cuidado lo que quería comprar en la Feria del Libro, no pude encontrar ni uno. ¡Por Dios! Si eran Stephen King, Agatha Christie y Harold Brodkey. Vale, el último podía ser un poco difícil, pero los dos primeros... Entre eso, el calor y el montón de gente que había, empecé a desesperarme, pero cuando ya estaba a punto de abandonar encontré uno de los libros de Jamie Oliver y me alegró la tarde. También encontré uno de tartas y empanadas con el que estoy deseando empezar a experimentar. Pero volviendo al de Jamie Oliver, es un libro que contiene recetas sencillas y un montón de fotografías preciosas. Vamos, que aunque no cocinara ninguno de sus platos (eso no pasará porque ya lo he hecho, con muy buenos resultados, por cierto), haberlo comprado seguiría mereciendo la pena porque sólo mirarlo ya es un placer.

2.6.09

Literatura de viajes


Ha llegado el buen tiempo, las ganas de viajar se agudizan y hay que hacer algo para matar el gusanillo hasta que llegue el momento de partir hacia esos destinos repletos de sorpresas, aventuras y exotismo. O de playas y chiringuitos. Una buena forma de ir abriendo boca son los libros de viajes. A mí me encantan. Aquí tenéis cinco recomendaciones, aunque podría hacer mil, pero no es cuestión de que os muráis de aburrimiento.

Viajes con mi tía, de Graham Greene.
Os la recomiendo porque es una novela divertidísima sobre un empleado de banca inglés, cincuentón, soltero y acartonado, que en el funeral de su madre se encuentra con su tía, una anciana de vida desenfrenada que pondrá patas arriba la del sobrino sin ningún tipo de miramientos. La tía Augusta tiene momentos memorables, de verdad.

Viajes con Heródoto, de R. Kapuscinski.
No es una novela, sino las crónicas de los primeros viajes como corresponsal del autor. Su mayor deseo al comienzo de su carrera periodística era cruzar la frontera de su Polonia natal y resultó que como primer destino fue enviado a la India. Tras la India llegaron muchos más países y a todos ellos viajaba con la Historia de Heródoto en la maleta. Y eso es lo que nos cuenta, sus experiencias mezcladas con las crónicas del historiador griego, de una forma exquisita y precisa.

La nómada apasionada, de J.F. Geniesse.
Es la biografía de Freya Stark, considerada la última gran viajera. Comenzó a ser conocida cuando en 1927 fue detenida al atravesar un cordón militar que rodeaba a los rebeldes drusos en las montañas del Líbano. Esta mujer increíble vivió cien años, repletos de aventuras casi todos ellos, porque con más de setenta exploró China y Camboya y condujo un Jeep a través de Afganistán y con casi noventa atravesó pasos del Himalaya a lomos de una mula. También fue autora de numerosos libros de viajes.

El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad.
Un viaje al corazón del Congo cuando era propiedad privada del sanguinario Leopoldo II de Bélgica, y también un viaje a lo más profundo del alma humana. Un relato impresionante.

Una habitación con vistas, de E. M. Forster.
Esta novela narra el viaje, a principios del Siglo XX, de una joven inglesa de clase media, Lucy, y su prima Charlotte (que es más una carabina que otra cosa) a Florencia. Todo comienza porque en la pensión en la que se alojan les dan una habitación que no tiene buenas vistas, lo que provoca que otros huéspedes ingleses, un padre y su hijo, se ofrezcan a intercambiar las habitaciones. A partir de ahí se entablará una relación entre ellos que tendrá consecuencias apasionantes. Una de mis novelas favoritas.

29.5.09

Carnation, Lily, Lily, Rose


Carnation, Lily, Lily, Rose es una de las pocas obras que Sargent pintó en exteriores. Parece ser que la idea surgió durante una excursión en barco, cuando al atardecer vio unos farolillos colgando entre árboles y lirios.
A lo largo del verano de 1886, Dolly y Polly Barnard, hijas de su amigo, el ilustrador Frederick Barnard, posaron para él cada día al atardecer, tan sólo durante unos diez minutos en los que Sargent trabajaba frenéticamente porque sólo en ese breve tiempo podía tener la luz exacta que él quería captar.
El resultado es un cuadro cálido de luz especiada que se puede ver en la Tate Gallery de Londres.

24.5.09

Rulos de Berenjenas


Esta receta la hizo Julius en su programa de Canal Cocina "22 minutos". Es muy sabrosa y muy fácil, sólo se necesita una cierta maña para cortar las berenjenas en láminas finas y si os salen un poco irregulares (como a mí; creo que se puede apreciar en la foto) tampoco importa demasiado porque una vez cocinadas, con la salsa por encima y el queso derretido no se nota tanto (bueno, sólo un poco).


Ingredientes (para dos personas):
Una berenjena
Un diente de ajo
75 gr. de mantequilla
4 ó 5 anchoas en aceite
Una bola de mozzarella fresca
Orégano
Aceite


Elaboración:
Primero hay que cortar la berenjena en láminas finas (unas ocho).
Pelar y cortar el diente de ajo y poner en una sartén con aceite hasta que se dore. Retirar y reservar.
En ese mismo aceite, poner las láminas de berenjenas que quepan por tandas y dejar hasta que estén flexibles.
Se mete la mantequilla en el microondas hasta que se derrita y se vierte después en el vaso de la batidora para batirla junto con el ajo frito y las anchoas.
Se pone la mezcla resultante en un plato donde empaparemos la bola de mozzarella escurrida y cortada en tantos trozos como láminas de berenjenas tengamos.
Se pone orégano seco (al gusto) sobre una cara de cada lámina de berenjena, luego un trozo de mozzarella empapado en salsa y finalmente se enrolla. Repetir la misma operación con cada lámina. No es necesario añadir sal porque la salsa, con las anchoas, tiene bastante sabor.
Por último, se colocan los rulos en una bandeja de horno, se echa sobre ellos el resto de la salsa de mantequilla, ajo y anchoas y se mete la bandeja en el horno, precalentado a 150º durante unos veinte minutos, hasta que la mozzarella se haya fundido.

¡Que lo disfrutéis!
Fotografía: Ainhoa

14.5.09

Mérida II



Os dejo un par de fotografías más tomadas en Mérida. Me gustan especialmente por el contraste en la arquitectura y por ese color desvaído debido, supongo, a la intensidad con la que brillaba el sol, no era mi intención que lucieran así (y de todas formas, no hubiera sabido cómo hacerlo, mi habilidad con la cámara es bastante limitada).

7.5.09

Un par de días en Mérida





Han sido sólo un par de días, pero llenos de emociones. Paco inauguró allí la primera exposición individual de sus pinturas, que durará hasta el próximo día 15. No quiero contar mucho más porque imagino que él querrá hacerlo primero en su blog. En cualquier caso, me alegro de que la exposición sea en Mérida porque el primer día estaba tan nervioso que sólo una ciudad como esta podía distraerlo un poco.
Fotografías: Ainhoa

28.4.09

Cuaderno de Rumanía III




En la región histórica de Bucovina, en Rumanía, me encontré con algo más que los impresionantes monasterios declarados Patrimonio de la Humanidad; viajando por aquellas carreteras, que a veces se convierten en camino sin avisar, descubrí los paisajes de mis cuentos infantiles. Valles de un verde plastidecor, bosques de hayas, casitas de colores, colinas mordisqueadas por la niebla y pueblos minúsculos de tejados rojos. Y además está el silencio y una extraña soledad acogedora, y el deseo de no querer marcharte.
Fotografías: Ainhoa

21.4.09

"Hallelujah" - Rufus Wainwright

De todas las versiones que se han hecho de esta canción (que son unas cuantas), esta es mi favorita, y es que la voz de Rufus Waingright me emociona como pocas.

16.4.09

Almería

Prefiero el frío al calor, bueno, a mi cuerpo le sienta mejor el frío que el calor, creo que ya os he hablado de ello, pero después de la Semana Santa tan gélida que he sufrido por mi tierra, de repente, he comenzado a sentir unas ganas tremendas de escaparme a Almería, al Cabo de Gata.
Hace años que me enamoré de ese lugar, de su silencio, de sus aterdeceres cálidos, de las parrilladas de pescado en Rodalquilar, de la escueta sombra de las pitas, del amarillo, del azul, de la arena volcánica, de la sal, de la gente tranquila, del Maimono, de las minas y los cortijos abandonados. El desierto y el mar. Iremos en junio, a finales.
Fotografías: Ainhoa

4.4.09

Ensalada Capri con rúcula y crema de aceitunas negras


¡Ahí es nada! Porque para cocinar cosas aburridas ya están mis vecinas y sus potajes de garbanzos (odio los garbanzos y en la escalera de mi bloque siempre huele a garbanzos).
No tiene mala pinta para ser una principiante, ¿no os parece?

Aquí tenéis la receta:

ENSALADA CAPRI (para 4 personas)

Ingredientes:

2 tomates grandes que no estén maduros
125 g de queso mozzarella
12 aceitunas negras
1 cucharada de vinagre balsámico
sal y pimienta
Aceite de oliva
Albahaca fresca (yo no tenía, así que...)

Cortar los tomates en rodajas (no muy gruesas).
Cortar las aceitunas en rodajas finas.
Apilar capas alternas de tomates, queso, albahaca y aceitunas. Acabar con una de mozzarella.
Dorar las pilas bajo el grill precalentado a teperatura fuerte hasta que se dore la capa de mozzarella de arriba.
Salpimentar y rociarlo todo con el vinagre balsámico y el aceite de oliva.


CREMA DE ACEITUNAS NEGRAS (Para 4 personas)

Ingredientes:
2 dientes de ajo chafados
125 g de aceitunas negras sin hueso
4 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de zumo de limón
1 cucharada de perejil fresco picado

Mezclar todos los ingredientes bien con una batidora o un robot de cocina.
Poner la crema de aceitunas sobre unas hojas de rúcula.
El resultado lo podéis ver en la fotografía.
Fotografía: Ainhoa

27.3.09

En casa de Jamie Oliver




Este es el tío que ha conseguido que cocinar no me parezca algo insufrible o, mejor aún, que no me ponga de los nervios. Por casualidad, un día y sin pretenderlo porque ese canal siempre me lo salto (perdón, saltaba), pillé uno de sus programas en el canal Cocina (canal Huevo Frito para los amigos) y en lugar de buscar algo más interesante me quedé embobada mirando cómo ese tío con pinta de despistado cogía los ingredientes frescos de su huerta, cómo los cortaba, los preparaba, los cocinaba, los mezclaba con las manos, cómo se emocionaba hablando de lo que estaba cocinando en esa casa tan maravillosa, con ese jardín y ese huerto...
Es que todo en él parece tan natural que es un auténtico placer verlo. ¡Por fin un programa de cocina entretenido! Apasionante incluso.
He leído por ahí las críticas de algunos que dicen que es un poco asqueroso verlo trabajar tanto con las manos en lugar de utilizar todos esos monísimos, carísimos y totalmente prescindibles utensilios de cocina que muestran en otros programas y para los que sería imposible encontrar sitio en mi cocina, pero a mí me encanta. En casa de Jamie Oliver se ha convertido en uno de mis programas favoritos y desde hace unas semanas procuro no perdérmelo. Y claro, he empezado a cocinar y ahora incluso me parece divertido, o por lo menos no tan frustrante como antes (seguro que si Montse lee esto, se muere del susto) y lo mejor de todo es que he descubierto que no se me da tan mal.

23.3.09

Aranjuez








Fotografías: Ainhoa

14.3.09

Christian Bale es John Connor


Christian Bale será John Connor y John Connor será el personaje central de Terminator: Salvation y yo estoy contentísima por ello. Y es que si un actor tan versátil y con tan buen criterio como Christian Bale se ha involucrado en este proyecto, seguro que el proyecto merece la pena.
Terminator a secas, la de 1984, que tiene ese aire cutre-fascinante de las películas rodadas en 1984, es una de mis películas favoritas y las otras dos que se hicieron no valían demasiado (de hecho, la tercera no valía nada); la presencia de Bale sin duda, o al menos eso espero, le dará dignidad a esta cuarta entrega (que parece ser el inicio de una nueva trilogía).
John Connor fue interpretado por Edward Furlong en Terminator 2: El juicio final y era de lo poco que se salvaba en esa segunda entrega.
En la tercera parte lo interpretó Nick Stahl, y bueno, el chico no es mal actor, pero de ninguna manera es John Connor. Al menos a mí no me lo parece.
Segura como estoy de que eligiendo a Christian Bale para ese papel han dado en el clavo, ahora me preocupa más el director, que es el mismo que dirigió las dos entregas de Los Ángeles de Charlie, ambas bastante lamentables. Espero que alguien le haya enseñado a hacer buen cine de acción desde entonces, es decir, que alguien le haya explicado que el buen cine de acción lo es porque tiene una trama interesante y bien construida, no porque cada explosión sea más espectacular que la anterior, error lamentable en el que sería demasiado fácil caer en este caso.
Os dejo una fotografía sacada de http://www.firstshowing.net/ en la que se muestra la evolución de John Connor.
Por cierto, creo que la película se estrena el próximo junio.


11.3.09

Londres (Portobello Road)





Fotografías: Ainhoa

8.3.09

Londres (Fachadas)




Fotografías: Ainhoa

25.2.09

Juno


El otro día vi Juno. Es una película divertida y tierna, con puntos muy buenos (además, me gustó ver de nuevo a Jason Bateman, a quien creo que no había visto en ninguna serie o película desde La familia Hogan).
A pesar de que Juno se queda embarazada con dieciséis años, su personaje no es el de una adolescente descerebrada. Juno es inteligente, irónica, graciosa y también dulce. Se ha quedado embarazada demasiado joven, sí, pero se enfrenta a ello con valentía. No permite que los demás la manejen y exhibe su embarazo por los pasillos del instituto con dignidad, recurriendo a la insolencia cuando no le queda más remedio.
La película tiene la virtud de no convertirse en un drama sobre la juventud perdida o la pérdida de la juventud.
En algún sitio leí que era una película antiabortista, pero no creo que sea tan pretenciosa. Simplemente, es un caso concreto sobre una chica en concreto contado con una mezcla de humor y ternura bastante acertados a través de unos personajes muy bien definidos y unos diálogos agudos. Me encanta cuando Juno le dice a Bleeker (el padre del bebé) algó así como eres el tío más guay que he conocido nunca y ni siquiera tienes que esforzarte, y él, con su carita de lelo, le dice, no creas, de hecho me esfuerzo bastante.

17.2.09

The body, de Stephen King


Mi mejor amiga dice que lee a Stephen King para relajarse. Yo lo intenté una vez, no con la esperanza de relajarme, sino con la de pasar de la página veinte, porque los libros y las películas de terror son algo de lo que procuro mantenerme alejada. Soy muy miedosa, pero como también tenía vértigo y acabé haciendo bungy jumping en Las Vegas, me dije que quizá era cuestión de probar. No dio resultado. No pasé de la página veinte y ni siquiera recuerdo el título de aquel patético intento de superar los momentos infantiles de sudor y pinchazos en la nuca cuando, tratando de conciliar el sueño, creía sentir que alguien me tocaba la cabeza a pesar de tenerla cubierta por sábanas y mantas.
Pero hace poco vi un documental sobre la vida de Stephen King y me pareció un tipo muy interesante. Además de hablar de su obsesión por contar historias ya desde la infancia, de su disciplina como escritor aun en los tiempos en los que ejercía de profesor en un instituto y de encargado en una lavandería además de esposo y padre, de cómo se enfrentaba a todos esos críticos que se dedican a escupir sobre sus novelas etc, en el documental se hablaba de las decenas de adaptaciones cinematográficas que se han hecho de sus obras. Entre ellas está Cuenta conmigo, basada en un relato suyo titulado The body y dirigida por Rob Reiner. El señor King me estaba cayendo tan bien que sentí unas ganas tremendas de encontrar ese relato y leerlo. Bueno, me estaba cayendo muy bien y sabía que no me iba a morir de miedo leyéndolo porque había visto la película.
Lo encontré en Las cuatro estaciones II (otoño e invierno) y esta mañana lo he terminado. Es un cuento (más bien una novela) muy duro sobre la amistad de cuatro chavales con unas vidas terribles que parten en busca de un cadáver con la esperanza de convertirse en héroes en su comunidad. Hacía mucho que no lloraba con un libro. Si no fuera por mi terror al terror, sin duda me haría fan de Stephen King.

11.2.09

Las partículas elementales, de Michel Houellebecq


Las partículas elementales es un análisis apocalíptico de la sociedad occidental post 68. A través de las angustiosas existencias de dos hermanastros que fueron criados por sus respectivas abuelas (su madre andaba saboreando las mieles de la liberación), Houellebecq habla de vacío, del aburrimiento finisecular, del consumismo, de la crueldad humana, del individualismo, la soledad, la autocompasión y especialmente del miedo a envejecer, ya que estos dos personajes sienten que son demasiado viejos desde la infancia.
Michel, uno de los hermanos, científico, bulímico y célibe, trata de explicar el comportamiento humano reduciéndolo a esas partículas elementales de las que habla el título. Expone sus teorías, (aquí personaje, narrador y autor son uno) y hace visibles unas cuantas evidencias. Porque sí, todo está ahí, pero estamos demasiado ocupados para darnos cuenta. O quizá es que nos da demasiado miedo tomárnoslo en serio.
Las partículas elementales es una novela trabada a la que le sobra sexo y le falta un poco de sentido del humor (no creo que pretendiera ser gracioso con los comentarios racistas y misóginos de Bruno, el otro hermano) por lo que a veces resulta demasiado asertiva y panfletaria, pero te hace pensar, así que gracias por el regalo, Jesús.

3.2.09

John Frusciante - Unreachable (The Empyrean)

Ayer, después de varios días de espera, por fin recibí el nuevo cd de John Frusciante, The Empyrean. Son diez canciones fascinantes. Algunas siguen la línea de trabajos anteriores como Inside the emptiness o The will to death; otras son una auténtica sorpresa, como Before the beginning. Pocos artistas se atreverían a abrir un álbum con una canción como esta que, a pesar del título (Antes del comienzo), suena a despedida, a final de película aunque, pensándolo bien, ¿no hay muchas películas que terminan justo cuando las vidas de los personajes se han vuelto más interesantes? Bien, pues eso es lo que The Empyrean ofrece, la oportunidad de ir un paso más allá, de saber, de disfrutar de aquello que hasta ahora parecía inalcanzable, unreachable, como el título del tema que os dejo. El último minuto de la canción es glorioso.

1.2.09

Desierto recibe el premio Symbelmine

Gaby, desde su blog http://piezasdeaocho.blogspot.com/ , ha decidido otorgarme este premio y yo, la verdad, es que me he quedado sin palabras (bueno, casi). Muchas gracias, Gaby.
Dice Gaby que este premio se otorga a los blogs con los cuales sentimos que hemos establecido un lazo, reconociendo su trabajo y como un motivo más para estrechar los lazos ya existentes, para que así no nos olvidemos de los que hacen que cada día queramos seguir haciendo lo que hacemos.
Ahora está en mi mano entregar este premio a siete blogs. And the winners are:

Desconvencida ( http://desconvencida.blogspot.com/ ) porque casi cada día encuentro en su blog poemas, canciones, fragmentos de libros maravillosos y un millón de cosas más.
Paco ( http://lasangredellimaco.blogspot.com ) , porque le quiero y porque es un pintor genial y porque así puede que se anime a subir las fotos de sus últimas obras.
Gelu y su blog Construye y disfruta ( http://geluwolf.blogspot.com/ ) porque seguro que le encanta recibir un premio creado por un tolkieniano.
Jesús ( http://elcowboyurbano.blogspot.com/ ), porque es un pedazo de escritor con una imaginación que para mí la quisiera; en su blog podéis encontrar algunos de sus relatos.
Lilith y su blog El sueño de Danae(http://chusitablog.blogspot.com/), que es una locura porque ella está loca y a mí me encanta.
Davis Bigelow (http://davisbigelow.blogspot.com/ ), el blog de un escritor canadiense que está a punto de publicar el primer volúmen de su libro de historias basadas en su infancia, que transcurrió en un faro.
http://capricestfini.blogspot.com/, un blog en el que siempre encuentro textos muy muy interesantes.

Y para todos los premiados, aquí están los requisitos que hay que cumplir.
-Escribir una entrada en la que se muestre el premio recibido y en la que hay que enlazar el blog que te lo otorgó.
-Elegir siete blogs o webs que quieras premiar, enlazarlos en el blog y notificarlo con un comentario a los elegidos.
-Opcional: Mostrar el premio de modo permanente en tu blog.

29.1.09

Alice Munro


Alice Munro es mi primer descubrimiento literario del año y se lo debo a Elena, que me habló de esta escritora canadiense durante una reunión de la facción rosa de El Espejo (la azul ese día nos había abandonado).
Apenas he leído dos relatos de los incluídos en su libro Escapada, pero no necesito más para saber que, dada mi naturaleza obsesiva, en cuanto termine con esta obra me lanzaré a leer todo lo que pueda encontrar de ella.
La acción de las dos historias transcurre en pequeños pueblos canadienses cuya atmósfera se describe de una forma tan precisa que uno llega a sentir frío y abandono, y el deseo de huir. Porque en ese paisaje tan duro habitan mujeres que tratan de capear la aspereza de la vida como pueden, huyendo por ejemplo. Y es que estos dos relatos tienen muchas cosas en común, como pueden tenerlas dos hermanos, pero cuando terminas de leerlos te das cuenta de que en el fondo son muy distintos.


17.1.09

Nieve en el parque


Pues sí, este es el parque que hay enfrente de mi casa, y esta la estampa que pude contemplar desde mi ventana la semana pasada, durante varios días. Aquí no había caos ni rabia, tampoco culpables o acusadores, solo ganas de jugar.

11.1.09

El jugador

Sergio Hernández-Ranera dice que, de vivir hoy, Dostoievski sería el más heavy. Y no le falta razón. En su obra "El jugador" , escrita en muy pocas semanas bajo la presión de un agente bastante rastrero al parecer, deja en evidencia al sempiterno colectivo social compuesto por personas que solo tienen imagen y muy poco contenido. Personas que se llenan la boca de fórmulas decorosas mientras sus manos emponzoñadas se afanan en amontonar dinero fácil sin importar los métodos utilizados para conseguirlo. Y entre ellos se cuela Alexei Ivanovich, tutor de los hijos de un general al que solo le quedan las medallas. Ivanovich es insolente, cotilla, descarado, pobre y sin reparos a la hora de reconocerlo, lo que hará más evidente la hipocresía del resto.
La novela tiene un ritmo atolondrado, un lenguaje directo y como siempre en Dostoievski, los personajes se debaten entre la salvación y la miseria más miserable. Y todo es cuestión de un segundo, un milímetro o un leve parpadeo.
"El jugador" no es "Crimen y castigo", su lectura no te lleva a la extenuación, pero tiene momentos memorables y la presencia de Antonida Vasilievna Tarasevicheva no tiene precio.
De propina, un vídeo dedicado al más heavy.