Kapuscinski y Auster




Hace unos días murió Ryszard Kapuscinski y, aunque sólo he leído "Viajes con Herodoto", me dio mucha tristeza saber que había muerto. Porque "Viajes con Herodoto" es uno de los libros que más me han gustado de los últimos que he leído, porque me acompañó en mi periplo por Turquía y porque bucear en sus palabras me liberó de escuchar demasiada estupidez seguida. A todos aquellos que améis los viajes, la Historia y miréis la vida con ojos curiosos, os recomiendo la lectura de este libro.




Y ya que hablamos de libros, no podía dejar de mencionar mi último descubrimiento, por el que no voy a recibir ninguna felicitación, sino más bien todo lo contrario, porque, ¿cómo se puede haber llegado a la respetable edad de 31 años sin haber leído a Paul Auster? Bueno, pues yo lo he hecho, lo confieso. Pero ahora ya no hay vuelta atrás; tal y como me ocurrió cuando quedé atrapada por Virginia Woolf tras leer "La señora Dalloway", me ha pasado con Paul Auster tras leer "La trilogía de Nueva York". Ahora estoy con "La noche del Oráculo" y haciendo una lista de todos los que me voy a comprar en los próximos días. Tengo ante mí semanas de lectura compulsiva, lo sé. Ahora mismo no puedo pasar mucho tiempo alejada de esos personajes fascinantes que, aunque la historia en la que fueron protagonistas haya terminado, te volverás a encontrar aunque sólo sea para hacerte un guiño en mitad de otro relato. Porque hay frases que te patean el estómago. Porque aparecen libros y cuadernos y plumas, porque los personajes toman notas y construyen historias y a mí todo eso me emociona tanto como a mi querida amiga Montse comerse cuatro platos de fabada de una sentada.


 

posted by Ainhoa on 12:35 p. m. under

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