Revolutionary Road (Vía revolucionaria), de Richard Yates

20 de Abril de 2010

Frank y April Wheeler son un matrimonio joven con dos hijos que vive en una urbanización a las afueras de Nueva York. Él tiene un trabajo aburrido, ella es un ama de casa poco esmerada y ambos tratan de ignorar el hecho de que se están convirtiendo en un estereotipo de clase media, precisamente aquello que se prometieron que nunca serían. Cada vez más conscientes de ello, intentan aliviar la angustia que sienten con mucho alcohol y conversaciones pretendidamente interesantes con los únicos vecinos que a duras penas soportan. Entonces April cree haber encontrado la solución, una solución aventurera y romántica: la familia se mudará a París, donde ella buscará trabajo de secretaria en alguna organización como la OTAN mientras que él podrá descansar por fin y dedicarse a “encontrarse a sí mismo”. Frank se presta al juego de los preparativos con un entusiasmo fingido, pretendiendo ser, como ella le dijo cuando empezaron a salir, el hombre más interesante que había conocido, pero lo cierto es que él ya ha comenzado a encontrar alivio a su tedio de otra forma: por un lado está siendo valorado en el trabajo y por otro tiene un lío con una compañera de oficina y todo ello le hace sentir bien ya que Frank es un pelín vanidoso; además, no cree que el plan de April vaya a resultar tan fascinante ni tan sencillo como ella piensa. A pesar de todo, siguen adelante con sus planes llegando incluso a poner la casa en venta. Pero el desencuentro es evidente y su relación se va enturbiando con pequeñas peleas, reproches, silencios y el desconcierto al descubrir que ninguno de los dos es capaz de reconocerse, ni a sí mismo ni al otro. Hasta que la situación acaba rompiendo por un lugar que no os voy a contar por si no habéis leído el libro.
Uno de los aciertos de esta novela es, en mi opinión, el uso del narrador que, en lugar de estar sobre los protagonistas cuando suceden los hechos más dramáticos, se posa sobre alguno de los vecinos —los Campbell, la señora Givings— y son ellos los que cuentan cómo lo vivieron todo manteniendo de esta forma el tono sobrio de la narración sin caer en el melodrama.
Conclusión: de lo mejorcito que he leído este año.

 

posted by Ainhoa on 10:40 a. m. under ,

2 comentarios:

elena dijo...

Hola guapa!
El libro tiene una pinta estupenda.
Vi la película y me encantó, además por lo que dices, la adaptación es bastante fiel al libro.
Besotes

Ainhoa dijo...

Yo la película no la he visto pero después de leer el libro me apetece bastante.
Me alegro de que por fin hayas regresado.
Nos vemos mañana.
Besos.

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